El Equipo Ubuntu
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Cristina y Alena comparten una profunda pasión por los perros, cuyas experiencias y trayectorias de vida las han llevado a dedicarse al cuidado y bienestar de estos animales. Cristina, de 36 años, descubrió su amor por los perros tras mudarse al campo y adoptar a su perro Golfo.
Su compromiso con los caninos la motivó a aprender sobre comunicación animal y a colaborar con Alena en la creación de un refugio para perros. Alena, por su parte, creció en un entorno familiar donde los perros eran considerados miembros de la familia. Tras la pérdida de su perra sorda Rada, con la que tenía un vínculo especial, se inspiró para ayudar a más animales, culminando en la fundación de Ubuntu Dogs con Cristina.
Ambas tienen la misión de ofrecer una segunda oportunidad a los perros desfavorecidos, uniendo sus fuerzas y conocimientos en pro de esta noble causa.
Cristina
Mi nombre es Cristina y tengo 36 años. Desde pequeña, siempre quise tener un perro, pero mis padres me dijeron que hasta que no me fuera a vivir por mi cuenta no sería posible. Hace 10 años que tengo a mí perro Golfo y desde entonces la vida es más bonita.
Tras mudarme al campo, me di cuenta que no todos los perros tienen la misma suerte. Decidí, junto con Alena, ayudar a todos los que se pueda. Tres años después, mi experiencia con los perros ha ido en aumento, ya que aprendí todo sobre la marcha.
Hice un curso de Comunicación animal, nivel 1. Me sirvió de mucho para entender cómo piensan nuestros amigos. En el futuro espero poder ayudar y comprender a muchos más.
Alena
Mi nombre es Alena. Nací en una familia que ya tenían perro, y desde entonces siempre estaba rodeada de perros. Para mí fueron como hermanos.
A los 23 años tuve mi primera perra Rada, con la que tuve un vínculo muy especial, ya que era sorda y nos entendíamos perfectamente.
Desde que se marchó decidí ayudar a todos los animales que pueda, y varios años después decidimos construir nuestro propio refugio para perros en nuestra casa.